Rascacielos futuristas frente a un malecón colonial, jardines clásicos Patrimonio de la Humanidad en Suzhou y el lago que Marco Polo llamó el más hermoso del mundo, en Hangzhou.
Shanghái sola se ve en poco tiempo, pero el delta del Yangtsé merece días extra. Esta es nuestra prioridad:
A un lado del río Huangpu, los edificios coloniales de piedra de principios del siglo XX que fueron sede de bancos internacionales. Al otro, Pudong: la Torre de Shanghái (632 m, el mirador interior más alto del mundo), la Torre Perla Oriental con sus esferas rosas, y la Jin Mao Tower. El contraste entre ambas orillas es, probablemente, la imagen más icónica de la China moderna.
Muy concurrido en el punto de acceso principal, donde todos buscan la foto del skyline de Pudong de frente. Si te desplazas río arriba (hacia la izquierda) pronto encuentras tramos casi vacíos con las mismas vistas.
La más alta de las tres (632 m) y la elección habitual si solo vas a subir a un mirador. Entrada planta 118: 180 CNY adultos. Evita el gasto extra en las fotos con fondo verde que ofrecen arriba — mejor hacerlas tú mismo junto al cristal.
La más fotogénica desde fuera, con sus esferas rosas inspiradas en un poema clásico chino. Incluye el Museo de Historia Municipal de Shanghái en la segunda esfera. Entrada desde 200 CNY según combinación de plataformas.
La calle comercial peatonal más famosa de China, especialmente atractiva de noche por su iluminación. Conecta el Bund con la Plaza del Pueblo.
Jardín clásico chino del siglo XVI, con pabellones, estanques de carpas y rocallas laberínticas en pleno centro histórico. El bazar que lo rodea, con sus tejados curvos y tiendas de artesanía, es de las postales más repetidas de Shanghái — llega temprano para evitar la peor masificación.
Antiguo barrio de casas shikumen (fusión de arquitectura china y occidental) reconvertido en callejones de cafés, galerías y tiendas de diseño. Una alternativa con más ambiente local que la zona turística de Xintiandi.
Avenidas arboladas, casas de estilo europeo de principios del siglo XX y algunas de las mejores cafeterías y bares de coctelería de la ciudad. Ideal para pasear sin rumbo una tarde.
A media hora en tren de alta velocidad desde Shanghái (unos 40 CNY), Suzhou es la ciudad china que conserva más jardines clásicos, la mayoría Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. El Jardín del Maestro de las Redes inspiró directamente la réplica del Metropolitan Museum de Nueva York.
El más grande y famoso de los jardines de Suzhou, con una pasarela que cruza literalmente sobre el lago. Calcula 1-2 horas.
Paseo junto a un canal tradicional flanqueado por casas blancas de tejado negro, el paisaje que dio a Suzhou su fama de "Venecia de Oriente".
A 45 minutos en tren de alta velocidad desde Shanghái, el Lago del Oeste (Xi Hu) es Patrimonio de la Humanidad y, para muchos chinos, la escapada de fin de semana por excelencia. Recorrer todo el perímetro a pie lleva medio día; en bicicleta pública (1 CNY/hora), unas dos horas.
Sobre una colina con vistas al lago completo, especialmente bonita al atardecer cuando la roca volcánica de la ladera se tiñe de rojo. Entrada 40 CNY.
Complejo budista de 1.600 años de historia, con cuevas de Feilai Feng talladas con budas desde el siglo X. Entrada general 45 CNY más 30 CNY para el templo principal.
El más accesible desde Shanghái, a una hora en autobús o coche. Ideal para una escapada de medio día si el tiempo aprieta. Eso sí, aunque es el más accesible, también es uno de los más turísticos — si dispones de más tiempo, Tongli o Wuzhen ofrecen experiencias más completas.
El más espectacular y fotogénico de todos, aunque también el más concurrido — a unas dos horas de Shanghái.
El más tranquilo y auténtico, con mucho menos turismo. Se accede fácilmente desde Suzhou, por lo que combina bien con esa excursión.
El que ofrece la mejor experiencia nocturna, con una iluminación de ensueño sobre los canales tras la puesta de sol.
Varias plantas de tejidos y sastres que confeccionan a medida en 24-48 horas — trajes, vestidos o abrigos de seda a precios muy por debajo de un sastre occidental. Negocia el precio de la tela y la confección por separado.
Antiguo complejo textil reconvertido en el distrito de arte contemporáneo de Shanghái, con decenas de galerías independientes — el equivalente local al 798 de Pekín, con mucha menos afluencia turística.
Varios edificios de ropa al por mayor en pleno centro, frecuentados por compradores locales — precios de fábrica si sabes regatear y tienes paciencia para bucear entre puestos.
Clima subtropical húmedo, muy distinto al de Pekín: veranos muy calurosos y bochornosos (julio-agosto pueden superar los 35°C con altísima humedad, además de ser temporada de tifones), inviernos suaves pero húmedos y grises. Marzo-mayo y septiembre-noviembre son las mejores épocas, con temperaturas agradables para pasear. La humedad en verano puede hacer que 32°C se sientan bastante más calurosos de lo habitual, especialmente durante largas caminatas por la ciudad.
Dinos desde dónde llegas, cuántos días tienes y qué quieres ver. El planificador calcula tu ruta — con clima del mes y presupuesto adaptado.
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