La región donde nació el Reino de Asturias hace 1.300 años, con la arquitectura más antigua de Europa occidental, un pico legendario que tardó décadas en ser conquistado, y una costa esmeralda de pueblos pesqueros que no ha perdido su identidad.
| Tiempo | Recomendación |
|---|---|
| 2 días | Oviedo prerrománico, Gijón y una parada en la costa (Cudillero o Lastres). |
| 3 días | Añade los Lagos de Covadonga y el Santuario. |
| 4-5 días | Añade Somiedo (Lagos de Saliencia) o la zona de Bulnes/Picu Urriellu. |
| 6+ días | Añade Llanes, Tazones y la costa oriental completa. |
Santa María del Naranco y San Miguel de Lillo, construidos en el siglo IX en las laderas del Monte Naranco, son el conjunto arquitectónico altomedieval mejor conservado de toda Europa occidental. Entrada gratuita GRATIS los lunes; el resto de días, entrada de pocos euros con visita guiada.
El lago Enol y el lago Ercina, en pleno Parque Nacional de los Picos de Europa —el primer parque nacional declarado en España, en 1918—, son de las postales de montaña más famosas del país. El acceso en coche está restringido en temporada alta: hay que aparcar en Cangas de Onís o Covadonga y subir en autobús lanzadera.
Torre caliza de 2.519 metros, el pico más icónico y fotografiado de todos los Picos de Europa — su ascenso, técnico y solo apto para escaladores experimentados, tardó décadas en completarse por primera vez (1904) tras varios intentos fallidos. La mayoría de visitantes lo contempla desde el Mirador del Cable o desde el propio pueblo de Bulnes, sin necesidad de escalarlo.
Edificio con forma de huella de dinosaurio gigante en Colunga, junto a una costa que conserva miles de icnitas (huellas fósiles) de dinosaurios del Jurásico — de los museos paleontológicos más completos de España, muy recomendable con niños.
Antiguo pozo minero reconvertido en museo, con bajada real a galerías subterráneas — imprescindible para entender la Asturias industrial más allá de la postal verde y montañosa.
Conserva relicarios prerrománicos como la Cruz de los Ángeles y la Cruz de la Victoria, declarados Patrimonio de la Humanidad junto al resto del conjunto prerrománico asturiano.
Basílica neorrománica junto a la Santa Cueva, lugar donde según la tradición Don Pelayo venció a los musulmanes en el año 722, dando inicio simbólico a la Reconquista.
Diminuta ermita sobre un acantilado en Cadavedo, con una de las vistas al mar más fotografiadas de toda la costa asturiana — un pequeño mirador natural con carácter espiritual y paisajístico a partes iguales.
Palacio barroco frente al puerto pesquero de Cimavilla, hoy centro cultural con exposiciones temporales.
Casas señoriales construidas por emigrantes asturianos que hicieron fortuna en América y regresaron a sus pueblos natales — Colombres, Llanes y Ribadesella conservan algunos de los ejemplos más vistosos, con torres, palmeras traídas de ultramar y azulejos coloniales.
Uno de los grandes conjuntos de arte rupestre paleolítico de la cornisa cantábrica, con acceso limitado a un número reducido de visitantes al día — reserva con antelación, especialmente en temporada alta.
Pinturas de mamuts, bisontes y peces sobre las paredes de un tramo con vistas directas al mar Cantábrico desde la boca de la cueva — menos conocida que Altamira pero igual de valiosa arqueológicamente.
Primer rey del Reino de Asturias, cuya victoria legendaria en Covadonga en el año 722 se considera tradicionalmente el inicio de la Reconquista — su figura está profundamente ligada a la identidad simbólica de la región.
En 1517, un jovencísimo Carlos I (futuro Carlos V del Sacro Imperio) desembarcó por error en el pequeño puerto de Tazones en lugar de Santander, debido al mal tiempo — el pueblo conmemora el hecho como su principal seña de identidad histórica.
Con la estatua de "Culis Monumentalis" (dedicada a Woody Allen) como curiosidad, y un trazado medieval compacto ideal para recorrer a pie.
Antiguo barrio de pescadores sobre el Cerro de Santa Catalina, hoy con ambiente bohemio y sidrerías tradicionales.
La "Boulevard de la Sidra", una calle entera dedicada a sidrerías tradicionales con el ritual del escanciado como espectáculo constante.
Casas de colores escalonadas sobre un anfiteatro natural que baja hasta el pequeño puerto — de las estampas más fotografiadas de toda la costa asturiana.
Vistas de 360° que abarcan desde los Picos de Europa hasta el mar Cantábrico en el mismo golpe de vista — de los miradores más completos de toda la cornisa asturiana.
El punto más septentrional de Asturias, con un faro sobre acantilados de más de 100 metros — paisaje de brezo y tojo batido por el viento atlántico durante todo el año.
Escultura monumental de Eduardo Chillida en el Cerro de Santa Catalina, con vistas a toda la bahía — gratuita GRATIS y especialmente bonita al atardecer.
Grietas en la roca costera por las que el mar entra con fuerza y sale disparado como un géiser natural en días de oleaje fuerte.
Pequeña cala rodeada de acantilados abruptos con formaciones rocosas emergiendo del mar — de las playas más fotografiadas de Asturias pese a su acceso algo exigente (muchos escalones).
Playa con formaciones rocosas, arcos naturales y una cueva marina que atraviesa uno de los peñascos — cambia notablemente de aspecto según la marea.
Reserva de la Biosfera con las mejores poblaciones de oso pardo cantábrico de España, pueblos de pastores con teitos (cabañas de techo vegetal) todavía en uso, y los Lagos de Saliencia, de origen glaciar, como su gran atractivo paisajístico.
El primer parque nacional declarado en España (1918) — macizos calizos de más de 2.500 metros a solo unos kilómetros del mar Cantábrico.
El único pueblo de España sin acceso por carretera, comunicado con el resto del mundo únicamente por un funicular subterráneo desde Poncebos o por sendero a pie — a sus pies se alza el Naranjo de Bulnes, visible desde el propio pueblo.
Sendero de unos 12km excavado en la roca entre Poncebos y Caín, con el río Cares corriendo cientos de metros más abajo — una de las mejores rutas de senderismo de España.
Cuatro lagos de origen glaciar en el corazón del Parque Natural de Somiedo, rodeados de brañas (pastos de alta montaña) — de los paisajes lacustres más bonitos de toda la cordillera Cantábrica.
Salto de agua de fácil acceso cerca de Villamayor, con una poza para el baño en los meses de más caudal.
Conjunto de saltos de agua en un entorno de bosque atlántico en el occidente asturiano, mucho menos conocido que otras cascadas de la región pese a su belleza.
Una playa de arena y oleaje completo a 100 metros del mar abierto, sin ningún contacto visible con la costa — el agua le llega a través de un túnel subterráneo bajo un prado. Declarada Monumento Natural.
Otra playa interior similar a Gulpiyuri, mucho menos conocida — una pequeña cala escondida entre prados a la que también llega el mar por un canal subterráneo natural.
La variante más antigua del Camino, iniciada por el propio rey Alfonso II el Casto desde Oviedo en el siglo IX — más exigente físicamente que otras rutas por su perfil de montaña, pero con mucho menos turismo.
Itinerario informal por Colombres, Llanes y Ribadesella siguiendo las huellas arquitectónicas de los emigrantes asturianos que triunfaron en América.
El director estadounidense ha declarado en numerosas ocasiones su cariño por Oviedo, hasta el punto de que la ciudad le dedicó una estatua en pleno centro.
La serie de televisión "Doctor Mateo" se rodó íntegramente en este pueblo pesquero, disparando su popularidad turística durante los años de emisión y en la década posterior.
Mercado cubierto tradicional en el corazón del casco histórico, con productos de proximidad y sidrerías en los alrededores.
Considerado uno de los pueblos marineros más bonitos de España, con casas escalonadas sobre un acantilado y un puerto pesquero en plena actividad.
Pequeño puerto pesquero donde desembarcó por error Carlos I en 1517 — hoy un pueblo tranquilo con calles estrechas bajando hasta el mar.
Pueblo pesquero de casas de colores en anfiteatro sobre el puerto.
Villa marinera con murallas medievales, los "Cubos de la Memoria" pintados por Agustín Ibarrola en el rompeolas del puerto.
El ritual del escanciado —verter la sidra desde lo alto para airearla— convierte cualquier noche de sidrería en un pequeño espectáculo colectivo.
Bares y sidrerías en el antiguo barrio de pescadores, con ambiente animado especialmente los fines de semana de verano.
La fabada asturiana —alubias grandes con compango de chorizo, morcilla y tocino— es el plato de cuchara más identificado con la región. La sidra natural, escanciada desde lo alto para airearla antes de cada trago, es una tradición social tan importante como el propio sabor. El queso Cabrales, curado en cuevas naturales de los Picos de Europa, es de los quesos azules más potentes de España.
A principios de agosto, miles de piraguas descienden el río Sella entre Arriondas y Ribadesella en una de las fiestas fluviales más multitudinarias de España.
Celebración que recuerda el vínculo histórico entre Asturias y la emigración a América, con los palacetes de indianos como telón de fondo.
Junio-septiembre ofrece las mejores condiciones, aunque la lluvia es posible en cualquier época — el clima atlántico es notablemente más húmedo que el resto de España, de ahí el verde constante del paisaje. El invierno trae nieve a los Picos de Europa y a Somiedo.
Oviedo y Gijón tienen buena conexión en tren y autobús entre sí. Para los Picos de Europa, Somiedo, la costa y los pueblos pequeños, el coche es prácticamente imprescindible.
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