La ciudad más antigua habitada continuamente del mundo, donde la vida y la muerte se cruzan a diario en las escalinatas del río más sagrado del hinduismo. Río arriba, Rishikesh y Haridwar ofrecen la cara más serena del mismo Ganges: yoga al amanecer, rafting entre rápidos y otra ceremonia de luces cada noche.
Varanasi —también llamada Benarés o Kashi— es la ciudad más sagrada del hinduismo, y sus 88 ghats o escalinatas hacia el río son el escenario donde conviven, sin separación, el baño ritual, la colada, la meditación, el comercio y la cremación. Morir aquí, según la creencia hindú, libera del ciclo de reencarnaciones.
Cada atardecer, un grupo de jóvenes sacerdotes vestidos de azafrán realiza esta ceremonia de fuego, incienso y cantos dedicada a la diosa Ganga: unos 45 minutos de lámparas de bronce moviéndose al unísono al ritmo de mantras y tambores. Es gratuita y conviene llegar al menos 30-45 minutos antes para conseguir buen sitio; también se puede ver desde una barca alquilada frente al ghat (desde unas 200 INR por persona en barca de remos) o desde alguna azotea cercana para escapar de la multitud.
La experiencia más recomendada por los propios viajeros: salir sobre las 5:00-5:30 desde Assi Ghat y navegar hasta Manikarnika Ghat viendo despertar la ciudad —los primeros baños rituales, el humo de los crematorios, la luz dorada sobre los templos.
El ghat de cremaciones más importante de Varanasi, activo día y noche. Presenciarlo desde cierta distancia, con respeto y sin fotografiar, ayuda a entender la relación india con la muerte como parte natural del ciclo vital, no como algo que ocultar.
Uno de los doce Jyotirlinga más sagrados dedicados a Shiva en toda India, muy cerca de Dashashwamedh Ghat. El acceso al recinto interior está reservado a devotos hindúes, pero el complejo circundante es visitable.
Referencia para el sari de seda de Benarés (Banarasi), tejido con hilo de oro y plata desde hace siglos y considerado uno de los más finos de India.
El callejón que conduce al templo Kashi Vishwanath, repleto de puestos de dulces, cuentas sagradas rudraksha y objetos rituales.
El corazón comercial y más bullicioso de la ciudad vieja, punto de referencia para orientarse hacia los ghats principales.
Mercado tradicional de telas y ropa a precios más locales que las tiendas orientadas al turismo de los alrededores del templo.
A unas siete horas en tren o carretera al norte de Delhi, en las estribaciones del Himalaya, Rishikesh combina un perfil espiritual —ashrams, yoga, meditación— con otro de aventura, siendo la capital del rafting en India. Los Beatles la pusieron en el mapa mundial en 1968 al retirarse aquí con el Maharishi Mahesh Yogi.
Dos puentes colgantes sobre el Ganges que conectan los distintos barrios de la ciudad —Swargashram, Tapovan, Muni-ki-Reti— y desde donde se contemplan algunas de las mejores vistas del río y del Himalaya cercano.
Parmarth Niketan, a orillas del Ganges, acoge cada año el Festival Internacional de Yoga y ofrece clases diarias abiertas a todo tipo de visitantes; el Ashram Sivananda, cerca de Ram Jhula, es sede de la Divine Life Society y una de las instituciones de yoga más reconocidas del mundo.
El tramo Shivpuri-Rishikesh (unos 16 km, rápidos de grado II-III) es el más popular, con salidas de 2-3 horas por unas 800-1.500 INR por persona incluyendo transporte y material de seguridad; la temporada va aproximadamente de septiembre a junio, con restricciones durante el monzón.
El antiguo ashram del Maharishi Mahesh Yogi donde los Beatles compusieron buena parte del "White Album", hoy convertido en un espacio semiabandonado cubierto de murales y grafitis inspirados en el grupo. La entrada para extranjeros ronda las 600 INR.
Una de las siete ciudades más sagradas del hinduismo y sede, cada doce años, del Kumbh Mela, la mayor congregación religiosa pacífica del planeta.
El ghat más importante de Haridwar, donde según la tradición Vishnu dejó su huella; aquí se celebra cada atardecer, desde 1916, una ceremonia de Ganga Aarti tan multitudinaria como la de Varanasi pero con un ambiente distinto, más devocional que turístico.
Dos templos Shaktipeeth situados en colinas a ambos lados de la ciudad, accesibles en teleférico o a pie, con vistas notables sobre el valle del Ganges.
La cocina de esta región es mayoritariamente vegetariana, con una fuerte tradición de dulces y comida callejera de peregrino.
Ni Varanasi ni Rishikesh ni Haridwar tienen vida nocturna en el sentido occidental —son ciudades sagradas, mayoritariamente vegetarianas y con consumo de alcohol muy restringido—, pero cada una ofrece su propio ritual de after: la Ganga Aarti al anochecer es, en la práctica, el gran plan nocturno de toda la región.
Assi Ghat, algo más tranquilo que Dashashwamedh, concentra los cafés con terraza favoritos de mochileros y estudiantes de la cercana Banaras Hindu University, con música en directo ocasional y vistas al río al anochecer.
En lugar de bares, Rishikesh ofrece satsangs (encuentros de cánticos devocionales) nocturnos en ashrams como Parmarth Niketan, con la propia Ganga Aarti del ashram como colofón de la jornada.
Octubre a marzo ofrece el mejor clima en toda la región, con mañanas frescas ideales para el paseo en barca y días templados para caminar. Abril a junio es muy caluroso, con máximas por encima de los 40°C en Varanasi. El monzón, de julio a septiembre, sube considerablemente el nivel del Ganges —el rafting en Rishikesh suele suspenderse durante las semanas de crecida más fuerte.
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