A 3.400 metros de altura, Cusco fue la capital del Tahuantinsuyo y hoy es la puerta de entrada a Machu Picchu. Entre piedras incas y calles coloniales, y a un salto de los pueblos y terrazas del Valle Sagrado.
| Tiempo | Recomendación |
|---|---|
| 1 día | Solo si es tránsito hacia Machu Picchu: Centro Histórico, Qorikancha y Plaza de Armas. No es suficiente para aclimatarte bien. |
| 2 días | Día 1 de aclimatación en la ciudad (Qorikancha, San Blas). Día 2: las cuatro ruinas (Sacsayhuamán, Q'enqo, Puka Pukara, Tambomachay). |
| 3-4 días | Añade un día completo al Valle Sagrado (Pisac, Ollantaytambo, Chinchero) antes de partir hacia Machu Picchu. |
| 6+ días | Suma excursiones de un día como la Montaña de Colores (Vinicunca) o la Laguna Humantay, dejándolas para el final, ya aclimatado. |
El templo más sagrado del imperio inca, dedicado al sol y antiguamente cubierto de láminas de oro. Los españoles construyeron el convento de Santo Domingo directamente sobre sus cimientos: el contraste entre la piedra inca perfectamente labrada y la arquitectura colonial es el mejor resumen visual de la historia de la ciudad. Abre de lunes a sábado de 9:00 a 17:00 y domingos de 14:00 a 17:00; dedícale 1 hora.
El centro neurálgico de la ciudad, rodeado de portales coloniales y con la Catedral de Cusco (siglo XVI-XVII) presidiéndola. Cerca, en la calle Hatunrumiyoc, se encuentra la famosa Piedra de los 12 Ángulos, un ejemplo perfecto de la técnica constructiva inca sin argamasa.
El barrio bohemio y artesano de Cusco, en una colina sobre el centro con calles empedradas estrechas y algunas de las mejores vistas de la ciudad. Aquí trabajan generaciones de talleres de artesanos (cerámica, escultura religiosa) y se concentra buena parte de los cafés y restaurantes con encanto. Ideal para el atardecer, aunque la cuesta se nota con la altitud. Al final de la calle Choquechaca, un desvío de 10-15 minutos lleva al Acueducto de Sapantiana, un puente de arcos coloniales de los siglos XVII-XVIII sobre una quebrada con cascada — uno de los rincones más fotogénicos y menos conocidos de la ciudad.
Menos conocido que San Blas pero con una panorámica igual de espectacular sobre los tejados rojizos, la Plaza de Armas y las montañas alrededor. Se llega caminando desde San Blas o Sacsayhuamán; ve con calma por la altitud.
La institución folklórica más antigua de Perú (1924), a pocos metros de Qorikancha en la Avenida El Sol. Shows diarios de danzas tradicionales andinas —incluida la danza de las tijeras— con música en vivo y un pequeño museo de trajes típicos. Incluido dentro del Boleto Turístico General si ya lo tienes; si no, la entrada suelta es barata. Buena forma de cerrar el día en Cusco por la noche.
El complejo arqueológico más impresionante junto a la ciudad, con muros ciclópeos de piedra encajada con precisión milimétrica y vistas completas sobre Cusco. Se puede llegar caminando desde San Blas (subida exigente, 30-40 min) o en taxi.
Tres sitios más pequeños que se visitan seguidos en la misma ruta: Q'enqo es un afloramiento rocoso con canales y altares tallados de uso ceremonial; Puka Pukara, una antigua fortaleza; y Tambomachay, conocido como el "Baño del Inca", con canales de agua ceremoniales que aún funcionan.
A solo 1km de Q'enqo, una cueva ceremonial tallada en roca viva y dedicada a Mama Killa, la diosa lunar — con tallados de cóndor, puma y serpiente en el exterior. Mucho menos visitado que las cuatro ruinas principales pese a estar prácticamente al lado, ideal para quien busca algo con la misma carga histórica pero sin grupos grandes.
El corazón agrícola del imperio inca, con terrazas de cultivo aún en uso, pueblos vivos y algunos de los sitios arqueológicos más fotogénicos del país. Se recorre en un día completo desde Cusco, en tour organizado o en transporte público/taxi por libre.
Combina un sitio arqueológico monumental sobre la ladera de la montaña (terrazas, templos y tumbas talladas en la roca) con uno de los mercados de artesanía más conocidos del valle, en la plaza del pueblo. Mejor por la mañana, antes de que lleguen los grupos grandes.
La "Ciudad Inca Viviente": el único pueblo del valle que conserva tanto la traza urbana original inca como sus canales de agua en funcionamiento, con descendientes viviendo en las mismas estructuras. La fortaleza-templo sobre la colina, con sus enormes terrazas, es de lo más espectacular del valle. Es también la puerta de acceso al tren y al Camino Inca hacia Machu Picchu.
Conocido como "la tierra del arcoíris" por su tradición textil andina: aquí se puede ver en vivo el proceso completo del teñido y tejido de lana de alpaca en talleres familiares. Su plaza conserva un muro inca original bajo una iglesia colonial con frescos del siglo XVII.
Moray es un conjunto de terrazas circulares concéntricas que los incas usaban como laboratorio agrícola, aprovechando la diferencia de temperatura entre el fondo y el borde. A pocos minutos, las Salineras de Maras son más de 3.000 pozas de sal en explotación desde época preinca, escalonadas sobre la ladera de la montaña — la entrada (unos 10 soles) no está incluida en el Boleto Turístico y se paga directamente en taquilla.
Menos conocido que el resto del valle porque queda al sureste de Cusco, no en la ruta habitual hacia Pisac-Ollantaytambo, pero merece el desvío: un sistema de andenes y canales de riego incas en perfecto estado de conservación, con una ingeniería hidráulica tan precisa que sigue funcionando siglos después. Incluido en el Boleto Turístico General. Se combina bien con Pikillacta y Andahuaylillas en un tour de medio día.
El mercado central de abastos de Cusco, con puestos de frutas, quesos, textiles y una zona de comida donde los cusqueños almuerzan por menos de 15 soles el menú completo. Es también donde se compran los souvenirs más baratos, lejos de los precios turísticos del centro.
Más pequeño y menos conocido que San Pedro, mejor valorado por muchos viajeros para comer barato y bien, a pasos de la plazoleta de San Blas.
Ver el proceso de teñido natural (con cochinilla, plantas locales) y tejido a mano de textiles de alpaca, con la posibilidad de comprar directamente a las familias productoras.
El centro histórico (Plaza de Armas y San Blas) concentra la mejor oferta y ubicación. San Blas tiene más encanto pero más cuestas — un factor real cuando aún estás aclimatándote.
La temporada seca (abril-septiembre) es la mejor época: días soleados, cielos despejados y paisajes nítidos, aunque las noches son muy frías (hasta bajo cero) sobre todo en junio-julio. De noviembre a marzo es temporada de lluvias: los caminos de tierra del Valle Sagrado se enlodan y algunas excursiones de trekking se complican, aunque los sitios arqueológicos principales siguen siendo visitables.
Diseña tu ruta día a día por Cusco y el Valle Sagrado, y conecta con la guía de Machu Picchu para el resto del viaje.