Geoglifos gigantescos que solo se entienden desde el aire, un oasis rodeado de dunas y bodegas de pisco centenarias — el sur de Perú más árido, y uno de los más fotogénicos.
| Tiempo | Recomendación |
|---|---|
| 1 día | Sobrevuelo a las Líneas de Nazca (desde Nazca, Ica o Pisco) + tarde en el oasis de Huacachina para el atardecer en buggy. |
| 2 días | Añade una mañana de bodegas de pisco en Ica y, si viajas hacia el norte desde Nazca, una parada en Paracas (Islas Ballestas y Reserva Nacional). |
La única forma de apreciar realmente las figuras: colibrí, mono, araña, astronauta y decenas de líneas geométricas trazadas por la cultura Nazca hace unos 1.500-2.000 años. El vuelo en avioneta dura 30-35 minutos desde el aeropuerto de Nazca (el trayecto más corto y barato) o hasta 90 minutos desde Pisco (más caro, pero combinable con Paracas en el mismo día — varias compañías operan también desde el aeródromo de Pisco, útil si tu ruta va hacia el norte). Precio aproximado desde Nazca: 85$ más el impuesto de aeropuerto (S/30) y el Boleto Turístico de Nazca (S/47), ambos en efectivo.
A solo 15 minutos de la ciudad de Nazca, una de las mayores obras de ingeniería hidráulica precolombina de América: un sistema de puquios en espiral, construido hace más de 1.500 años y todavía en uso para regar los campos cercanos. Mucho menos conocido que las líneas pese a lo accesible que es — para muchos viajeros, de lo más impresionante de toda la zona. Entrada unos S/10.
La mejor forma de entender la cultura Nazca antes (o después) del sobrevuelo: cerámica policromada original, textiles y una réplica de un acueducto a escala explican cómo vivía la sociedad que trazó las líneas. Para quien le interese la arqueología, es probablemente la visita complementaria más completa de Nazca — se recorre en 45-60 minutos.
Una torre de observación junto a la carretera Panamericana permite ver algunas de las figuras (el árbol y las manos) sin necesidad de volar — gratuito o de bajo coste, aunque muchísimo menos completo que el sobrevuelo.
El Cementerio de Chauchilla conserva momias de la cultura Nazca a la vista, con restos textiles y cerámica originales aún visibles. Cahuachi fue el centro ceremonial de la cultura Nazca, construido en adobe — mucho menos visitado que las líneas, para quien quiera profundizar en la arqueología de la zona.
Una laguna rodeada de palmeras en medio de dunas gigantescas, a 15 minutos en taxi de Ica. Paseos en buggy por las dunas (con subidas y bajadas pronunciadas) y sandboarding son la actividad estrella, sobre todo al atardecer, cuando la luz dorada sobre la arena es espectacular.
Ica es el corazón de la producción de pisco en Perú. Bodegas como Tacama, Vista Alegre o El Catador ofrecen recorridos por el proceso de destilación y catas guiadas — algunas artesanales, donde aún se pisa la uva a pie. Medio día, unos 60-80 soles con transporte, guía y degustación incluidos.
Conocidas como las "Galápagos peruanas": colonias de lobos marinos, pingüinos de Humboldt y aves guaneras, visitables en un tour en lancha de 2 horas desde el muelle de Paracas.
Playas de arena roja, acantilados sobre el Pacífico y el Candelabro, un geoglifo de casi 200 metros tallado en la ladera de una colina, visible desde el mar, cuyo origen y significado siguen sin estar claros.
La región de Ica, cuna del pisco peruano, tiene también tradición gastronómica propia más allá de las bodegas.
Huacachina concentra el ambiente y la mayoría del alojamiento para mochileros; Ica ciudad tiene más oferta de gama media y alta.
Desierto costero: prácticamente no llueve nunca. Diciembre-abril (verano) trae temperaturas de 28-32°C, ideales para el oasis. De mayo a septiembre las temperaturas bajan algo (18-24°C) pero siguen siendo agradables y el cielo suele estar despejado, buena época para el sobrevuelo con visibilidad óptima.
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